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El Homo Propositum

Updated: Jan 18

"Todo movimiento parte de una intención y toda intención deriva de un propósito."


Autor: Psic. Sergy R. Morales C.

Basado en La Teoría Molecular de las Organizaciones


Durante siglos se ha especulado sobre el factor básico que explica el comportamiento en las organizaciones. La Teoría de Sistemas, por ejemplo, se fundamenta en la noción del hombre funcional: un individuo que desempeña un rol y que, a través de sus interrelaciones, configura sistemas abiertos, intercambia expectativas y responde a ellas, expresando así su comportamiento, lo cual modifica o refuerza los distintos roles.


En el siglo pasado, la visión del Homo economicus, introducida por John Stuart Mill, explicó principios económicos basados en el comportamiento social que influyeron en múltiples áreas del conocimiento. En esta concepción, el hombre económico es definido como un ser racional que busca maximizar beneficios con el mínimo esfuerzo.


No se anticipó que esta visión pudiera erosionar valores morales y éticos. Empresarios, gerentes y ejecutivos construyeron organizaciones frágiles, ineficientes e inviables, apoyados en una concepción incompleta e injusta del ser humano. Las universidades y los académicos más influyentes formaron administradores bajo la premisa de un individuo “controlado por la furia de sus instintos y por ambiciones materiales obsesivas”.


Los resultados contrastaron dramáticamente con las expectativas. En 2019 se reportaron cifras alarmantes: más del 70 % de los emprendimientos a nivel global no superaban el primer año de operación; y cerca del 65 % de las empresas no lograban mantenerse activas más allá de cinco años. ¿Cómo se produjo este verdadero “cementerio de intenciones” después de más de 150 años de observación del fenómeno organizacional sin que se identificaran claramente sus causas y efectos?


En las últimas dos décadas se ha otorgado creciente relevancia al sentido de propósito de vida, tendencia particularmente visible a partir de 2020, durante la pandemia, el distanciamiento social y el confinamiento. Hoy se comprende que el combustible esencial de la vida es un propósito claro, definido y activamente sostenido como motor de todo movimiento.



La Teoría Molecular de las Organizaciones (TMO) plantea que el universo parece exigir un propósito para cada movimiento. De ello se deduce que todo movimiento parte de una intención y que toda intención deriva de un propósito. La TMO, concebida como una teoría de los propósitos, establece que un Propósito Central orienta toda actividad; por tanto, cada error o falla se relaciona, directa o indirectamente, con una desviación del propósito que dio origen a la acción.


Durante mis investigaciones y en la formulación de la TMO, emergió con claridad que la armonía y el orden del universo solo pueden explicarse mediante una lógica coherente derivada de un Propósito Central. Trasladado al ser humano —cuya existencia también es un fenómeno psicofísico, tal como se postula para las organizaciones— se observa que su existencia está determinada por un propósito esencial: la preservación y expansión de la vida. La conducta se distorsiona cuando el individuo se aparta de este propósito y adopta otros, frecuentemente impuestos o inoculados por la sociedad, que desconocen su naturaleza originaria.


El ser humano se mueve por intenciones, y cada intención se deriva del propósito que la configura. Si consideramos el relato bíblico de la creación, resulta interesante observar que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, le otorgó libre albedrío y le concedió un espacio de existencia armónica, donde la supervivencia estaba garantizada y el juego carecía de un propósito explícito.


Desde una lógica simbólica, el paraíso representaría un entorno donde todo funciona perfectamente. Sin embargo, se estableció una única restricción: el árbol cuyo fruto no debía ser consumido. Al transgredir esta norma, Adán y Eva fueron obligados a trabajar para sobrevivir. Por primera vez emergió un Propositum: la vida adquirió un propósito explícito frente al cual podían comprometerse o no.


Inicialmente, al lograr su propósito cotidiano, experimentaban una forma distinta de felicidad, diferente a la del paraíso original. La complejidad progresiva de la vida los llevó a pensar estratégicamente y a formular un propósito de mayor alcance: conquistar el universo visible. Su propósito central adquirió una nueva magnitud, y con ello aumentó la intensidad del efecto emocional asociado a cada logro.


El propósito evolucionó de trabajar para sobrevivir a trabajar para expandir la supervivencia. Esta experiencia despertó su interés, generó intención y los impulsó a convertirse en causa sobre el entorno físico. Mediante ensayo y error, descubrieron el placer de producir efectos y la capacidad de crear nuevas realidades desde la imaginación. La felicidad emergía del logro y de la superación de obstáculos alineados con un propósito central.


Esta relación entre propósito y realización resultó simple y poderosa. Descubrieron que el verdadero paraíso no había sido el entorno original, sino el momento en que adquirieron un propósito, trabajaron por él y ejercieron su capacidad creadora.


Esta narrativa simbólica ilustra que el comportamiento humano se rige por intenciones derivadas de un propósito central. La estabilidad emocional, la expansión y el bienestar dependen del alineamiento con dicho propósito; el sufrimiento, en cambio, surge cuando se lo desconoce o se lo traiciona en las decisiones cotidianas.


Lo que define y guía al ser humano es su propósito central. Ese es, hoy, un enigma que comienza a resolverse.



Sergy Morales C. es graduado en psicología en la Universidad Rafael Urdaneta (Venezuela). Es Consultor Empresarial con más de 20 años ejerciendo cargos de dirección en diferentes empresas.

Se formó en consultoría organizacional en el Hubbard College y como Coach Organizacional en la International Association of Coaching. Igualmente se formó en Gerencia, Supervisión, Liderazgo, Mercadeo, Ventas y el uso de herramientas avanzadas de gerencia en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de La Universidad del Zulia. Posee amplia experiencia en el establecimiento, organización, intervención, así como recuperación de diferentes empresas en Venezuela y USA.

Sergy Morales es autor de la Teoría Molecular de las Organizaciones© , Evaluación Molecular, Planificación Molecular y  Gerencia Molecular.


Artículo aprobado 25 de enero del 2021, por:

Comité de publicaciones

Dpto. de Documentación

División de Investigación y Desarrollo



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